TwitterFacebookYoutubeFeed






HOY NO CIRCULA

SÁBADO 9, 0 Y P
SÁBADO 27 DE MAYO DE 2017       12:31 PM      

“Un responso para Karen” PDF Imprimir E-mail
Carlos Bernardo León Villegas   
Domingo, 02 de Octubre de 2016 16:44

columnaCarlosBernardoBuenos días. Llegó octubre, llegó con su luna esplendorosa, con sus celebraciones de la Raza y del misticismo de los días de muertos, de las riquísimas hojaldras, del fantástico clásico beisbolero de las grandes ligas, de los disfraces y de la estación qué más da de que hablar: el otoño.

Es la época del año en la que caen las hojas muertas de los árboles, que nos recuerdan a los que vivimos el otoño de nuestras vidas, que también tendremos que caer de ese árbol maravilloso que es el de la vida.

Caer, porque ese es nuestro destino, porque los años vividos ya cobran el censo, por nuestras carencias de salud, de movimientos torpes, de pasos vacilantes, porque con esa ley tendremos que dar paso a los que vienen, esa juventud ahorita desbocada, pero que será nuestra herencia y a la que habremos de dar nuestro lugar.

Qué hermoso es verlo así, qué bello pensar en un principio y un final de esta manera, pero: he aquí el pero. Truncar una vida joven, arrebatarle la existencia a un ser lleno de vida que no llegaba siquiera a la veintena de años, no cabe en mi cabeza, no lo aceptan mis sentidos.

Sucede, queridos lectores, que me enteré por los medios de difusión del secuestro y posterior ejecución de una jovencita de nombre Karen y de apellido Esquivel, allá por los rumbos de Lomas Verdes en el estado de México. Es común ya en nuestro amado país leer a diario sucesos de muertes y sustracciones de la libertad, levantamientos exprés y otros no tan exprés, personas colgadas de los puentes y gente encostalada; en fin, un sinnúmero de acciones violentas que en épocas pasadas ni siquiera imaginábamos.

Sé, y me dirán: esto no atañe a tu columna semanal, ya que no tiene que ver ni con música, ni con espectáculos. Pero resulta que la madre de esta hermosa jovencita es una amiga mía, a la que aprecio de verdad, compañera de la industria del disco y del show business, trabajadora hasta decir basta, profesional en todo el sentido de la palabra.

¿Por qué a ella? ¿Por qué a su nena, a su tesoro más preciado?
Cuando me hago estas preguntas volteo al cielo y pregunto: ¿dónde estás Dios? ¿Qué te hizo este capullo de vida?

Las repuestas que me llegan a mi mente de ninguna manera me dejan satisfecho.

El castigo que les den a estos regicidas, --uso esta palabra porque Karen era una reina--, no paga en ninguna manera el dolor que le dejaron a su madre. Ojalá las autoridades del estado de México y del país entero den con el paradero de estos criminales y los hagan rendir cuentas.

Rebeca Espinosa de los Monteros, madre de Karen; Becky para los que la tratamos y estimamos; no tengo palabras, ni letras para confiarte mi pesar. Sé que con nada alivio esa profunda pena por la que estás atravesando, siento un profundo pesar, tengo una honda herida clavada en mi alma. Estoy contigo.

Y tu Karen, linda jovencita: tu vida la truncaron manos perversas, cortaron de tajo tus ilusiones y tu futuro. Ya estás muy temprano con Dios, ese Ser al que me cuesta trabajo entender. Pregúntale de mi parte que si de esa forma sangrienta y dolorosa para ti y para tus familiares quiso llevarte a Su presencia; dile que si tanto quería que estuvieras con Él no encontró mejor camino.

Descansa en paz y manda consuelo para tu afligida madre y los demás que formaban tu familia.

Para los que nos quedamos: el otoño pasará, los árboles habrán de reverdecer, volverá la primavera, seguirá la vida.

karen

Por esta ocasión guardo mi música y pongo un crespón de luto en mi acontecer.

Los espero la próxima entrega.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refrescar

Banner
Banner