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“La inmortal María Grever” PDF Imprimir E-mail
Carlos Bernardo León Villegas   
Domingo, 27 de Noviembre de 2016 10:00

columnaCarlosBernardoBuenos días. Joaquina de la Portilla Torres falleció el 15 de diciembre de 1952, en la ciudad de Nueva York. Quizá ese nombre diga poco a quienes han escuchado a una de las compositoras mexicanas más populares de todos los tiempos: María Grever, autora de piezas clásicas en el mundo entero como Júrame, Cuando vuelva a tu lado, Alma mía, Bésame y Vida mía, entre muchísimas más.

Para el que esto escribe, es de las compositoras preferidas; su vena musical es soberbia y al paso de los años su obra pervive en el gusto del público.
Si alguien me pregunta a que compositor admiro, mi respuesta siempre será: María Grever, y aún más: mi tema favorito es “Así”

Recientemente un grupo de investigadores y músicos mexicanos descubrió, también, la autoría de la Grever en música para concierto que, en buena hora, fue interpretada en el Festival Internacional Cervantino. Se trata de una opereta, Cantarito, descubierta por la cantante Nayeli Nesme y los compositores Alberto Núñez Palacio y Arturo Márquez.

La vida de María Grever es poco conocida. La revista Hoy publicó el 10 de enero de 1953 una estupenda remembranza de José M. Sánchez García, autor de una historia del cine mexicano, donde evoca su amistad con la Madona de la canción.

Sánchez García, hace varios años, ya vislumbraba el desconocimiento de la vida de María Grever. Escribe: "Con haber sido tan popular y querida la personalidad de María Grever, poco se sabe de su vida. Es algo extraño, pero cierto, que he podido comprobar con motivo de su fallecimiento. Leí en todos los periódicos muchos elogios, pero poca sustancia biográfica".

María Grever nació en la Hacienda de Otates, ubicada en León, Guanajuato muy cerca de donde hoy se encuentra el aeropuerto, el 16 de agosto de 1892; a los seis años marchó a Sevilla, España, de donde era originario su padre, Francisco de la Portilla, mientas que su madre, Julia Torres, mexicana de nacimiento, tenía origen hispánico.

María se casó con León A. Grever, de quien tomó el apellido para inmortalizarse como la gran compositora que es.

Según Sánchez García compuso su primera obra, Bésame, antes de "cumplir el segundo lustro de vida, aunque no fue publicada hasta 1925".

Sus primeros éxitos los tuvo con El reo, El ruiseñor y con Vida mía; sin embargo fue con la interpretación de Júrame, en voz de José Mójica, cuando alcanzó su mayor éxito.

Por esos años, el bolero comenzaba a convertirse en la música más popular y permanente de nuestro siglo, y María Grever alcanzaba un éxito tras otro, con obras como Una rosa, un beso; Lamento gitano; Cuando vuelva a tu lado; Tipitín; Dame tu amor; ¿Quién eres tú?, Saudades, y muchas más.

Pero no sólo en la canción popular fue grande; ya señalamos el descubrimiento de Nayeli Nesme que señala que María Grever fue alumna de Claude Debussy; se ha señalado que musicalizó varias películas para la 20th Century Fox y la Paramount Pictures.

María formó parte de la pléyade de mujeres compositoras que destacaron en el bolero como en ningún otro género, como Teresa Carreño, Consuelo Velázquez, María Teresa Vera y Carla Blay.

En 1953 Tito Davison realizó la cinta Cuando me vaya, una "biografía muy melodramatizada de María Grever", interpretada por Libertad Lamarque, por la que obtuvo un Ariel en 1955.

De María Grever se ha señalado que su estilo romántico y elegante marcó pauta en el bolero. La intensidad con la que vivió, a la postre, determinó su final. Sánchez García cuenta que al escuchar la interpretación de Néstor Mesta Chaires de su canción Vida mía, en el Carnegie Hall, en 1948, se emocionó tanto que le provocó una hemorragia cerebral que devino en parálisis del lado izquierdo. No obstante siguió con su vida: en 1949 vino a México a realizar una serie de conciertos; el ayuntamiento de la ciudad le otorgó la medalla al mérito civil, a una mujer maravillosa, que venía a su país, paralítica.

En Nueva york fue intervenida quirúrgicamente para extirparle numerosos cálculos biliares, pero a los cinco días entró en agonía y falleció el 15 de diciembre de aquel 1951. Nueve días después, el día 24, aquí, en su patria, fue sepultada en el Panteón Español.

--Fuente www.jornada.unam.mx--

Porque un beso como el que me diste nunca me habían dado… así dice una de las canciones que fueran de su inspiración; Muñequita linda, de cabellos de oro, de dientes de perla, labios de rubí…” es parte de la romántica letra que popularmente se le conoce como “Muñequita Linda” aunque la autora la bautizó como “Te quiero, dijiste”, una canción con una estructura perfecta como eran “Así”, “Júrame” “Cuando vuelva a tu lado” y todas las que salían de la mente prodigiosa de la Grever.

“Cuando vuelva a tu lado, no me niegues tus besos, que el amor que te he dado, no podrás olvidar…” “Tú, la de los ojitos negros, la de boca tan bonita, la de tan chiquito el pie…”

A los cuatro años realizó María su primera composición: Un villancico navideño con versos escritos por ella misma. A los 6 años la familia De la Portilla marchó a Sevilla, España, de donde era originario su padre.

“Alma mía, sola, siempre sola, sin que nadie comprenda tu sufrimiento, tu horrible padecer…” Viviendo luego en París estudió música con Claude Debussy (casi nada) y con Franz Lenhard, quien le aconsejaba que no se sujetara a la técnica musical y que procurara conservar siempre su espontaneidad.

“Volveré como vuelven las blancas mariposas al cáliz de las rosas…”

En 1918, los tiempos revolucionarios hicieron que la familia Grever con sus hijos se fuera a vivir a Nueva York, donde María hizo trabajos para la Paramount y la 20th Century Fox.

En una ocasión María Grever viajó a México y el empresario radiofónico Emilio Azcárraga Vidaurreta pidió a Agustín Lara que fuera a recibirla.

La Grever y Lara estuvieron un buen rato platicando y cuando llegó a su casa, Agustín se dio cuenta que la dama le había puesto en sus ropas un recadito que decía. “De todas las canciones mexicanas que llegaron a Nueva York, elegí cinco de ochenta, las que me parecieron mejores y fue una grata sorpresa ver que las escogidas eran todas composiciones del mismo autor: Agustín Lara. Es mi convicción que tienes un gran porvenir, pues tu inspiración es purísima y espontánea. No tardarás mucho en ser una gloria nacional”.

María Grever sigue presente en la música popular y en la vida de quienes cantamos sus canciones hoy, a pesar de tantos años de ausencia física.

https://youtu.be/4AfIrIGnlNQ

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Los espero la próxima entrega.

Última actualización el Domingo, 27 de Noviembre de 2016 10:07
 

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