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La presidencia interina PDF Imprimir E-mail
Héctor Manuel Fernández Tapia   
Domingo, 05 de Agosto de 2012 21:40

columnaHectorLa elección presidencial se encuentra en la etapa de calificación, en esta fase el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación deberá decidir si el proceso cumplió con los cánones mínimos establecidos en la constitución y en las leyes en la materia, de lo contrario, el órgano jurisdiccional cuenta con las atribuciones necesarias para invalidar la elección, lo cual no sería tan irrazonable si tomamos en cuenta las constantes pruebas que apuntan a que la compra de votos y la manipulación mediática influyeron de manera decisiva en la voluntad de gran parte del electorado, no obstante si se invalidara la elección surgirían muchas interrogantes como: ¿Quién asumiría el cargo?, ¿Cuál es el procedimiento para nombrar al Presidente Interino? ¿Se realizarían elecciones extraordinarias?

En caso de falta absoluta del Presidente de la República, la constitución en el artículo 84 establece que si el congreso estuviere en sesiones, se constituirá inmediatamente en colegio electoral, y concurriendo cuando menos las dos terceras partes del número total de sus miembros nombrará en escrutinio secreto y por mayoría absoluta de votos, un presidente interino, así mismo, dentro de los diez días siguientes al de la designación del presidente interino,  se publicará la convocatoria para la elección del presidente que deba concluir el periodo respectivo; debiendo mediar entre la fecha de la convocatoria y la que se señale para la verificación de las elecciones, un plazo no menor de catorce meses, ni mayor de dieciocho. De igual manera, si el congreso no estuviere en sesiones, la comisión permanente nombrará un presidente provisional y convocará a sesiones extraordinarias al congreso para que este, a su vez, designe al presidente interino y expida la convocatoria a elecciones presidenciales.

Según la LOCGEUM el congreso se reunirá en sesión conjunta de ambas cámaras en el recinto de la Cámara de Diputados, en donde constituido en colegio electoral, nombrará al presidente interino de la república, con la concurrencia de las dos terceras partes del total de sus miembros en escrutinio secreto y por mayoría de votos.

Bajo la vigencia de la constitución de 1917 solo ha habido un presidente interino: Emilio Portes Gil, quien asumió la presidencia por designación del congreso el primero de diciembre de 1928 tras el asesinato del presidente electo Álvaro Obregón. Portes Gil desempeñó el cargo hasta el 5 de febrero de 1930, fecha en que entregó el poder a Pascual Ortiz Rubio. Así mismo solo se ha dado un caso de sustitución presidencial, la de Abelardo L. Rodríguez quien asumió la presidencia después de la renuncia de Pascual Ortiz Rubio.

Las bases constitucionales y legales que determinan el procedimiento de sustitución del presidente carecen de los mecanismos que, llegado el caso pudiesen evitar un conflicto al interior del congreso, por tanto la complejidad del asunto está en que la designación sería producto de la negociación entre las fuerzas políticas y no de mecanismos legalmente establecidos.

La Constitución prevé dos periodos de sesiones ordinarias por año legislativo: del primero de septiembre hasta el 15 de diciembre, o hasta el 31 de diciembre en el año de renovación del titular del Poder Ejecutivo Federal; y del primero de febrero hasta el 30 de abril. Por tanto el presidente interino sería nombrado por el congreso general constituido en colegio electoral y su designación dependería del control que cada partido tenga sobre las decisiones al interior del congreso, cabe señalar que para la LXII Legislatura, ningún partido contará con mayoría absoluta en ninguna de las dos cámaras. En la Cámara de Diputados el PRI tendrá 207 diputados, el PAN contará con 114 diputados; el PRD con 101 legisladores; el Partido Verde tendrá una fracción de 33 diputados; el PT contará con 19 diputados; al Movimiento Ciudadano le corresponderán 16 diputados y a Nueva Alianza 10 diputados.

Por su parte, en el Senado de la República, la bancada más grande será la del PRI con 52 legisladores; el PAN contará con 38 senadores; el PRD contará con un total de 22; el Partido Verde obtuvo 9 senadurías; el PT 4; el Movimiento Ciudadano tendrá 2 senadores; y Nueva Alianza sólo le corresponderá un senador.

Al no existir una ley reglamentaria del artículo 84, los partidos tendrían que designar al presidente interino con base en su “sano juicio”, una posible alternativa es que la presidencia interina la ocupe el Secretario de Gobernación o si no pudiese asumir el cargo por cualquier circunstancia el Secretario de Relaciones Exteriores. El primero  tiene una función similar a la de ministro del Interior y el segundo es el encargado de conducir la política exterior, por su perfil ambos funcionarios tendrían las atribuciones necesarias para ocupar de manera extraordinaria la Presidencia de la República.

Como podemos observar, ningún partido político representado en la legislatura entrante tendrá por si solo la capacidad de designar al presidente interino, así mismo durante este proceso lo más probable es que se acuda los factores reales y formales de poder para que aporten sus puntos de vista sobre los intereses que deben salvaguardarse en el momento de la designación, de ahí la importancia que tendrá el cabildeo durante este proceso, sobre todo por las posiciones ideológicas o las preferencias que cada uno de los actores políticos pueda tener, la negociación para el nombramiento requerirá de buscar consensos en los grupos parlamentarios así como entre las “partes involucradas”, consecuentemente los convenios serán benéficos en la medida en que puedan satisfacer las necesidades de las mayorías, sin embargo el periodo de mayor incertidumbre se originaría en el momento de la anulación hasta el nombramiento del presidente interino por los vacíos legales anteriormente descritos. Subsecuentemente la constitución prevé los mecanismos para llamar a elecciones extraordinarias.

Las constituciones mexicanas del siglo XIX establecieron mecanismos para proveer la sustitución del presidente cuando este llegaba a faltar, actualmente la ausencia de una regulación clara en la materia mantiene a nuestro país al borde de una crisis política, lo que hace necesario que dentro de una reforma política integral se establezcan los mecanismos dentro de la constitución así como en una ley reglamentaria que provean el procedimiento de sustitución del presidente, ya que por cuestiones políticas, por causas naturales o involuntarias, siempre está latente la posibilidad de ausencia del titular del Poder  Ejecutivo.   

Última actualización el Lunes, 06 de Agosto de 2012 21:01
 

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