Empoderada
El dicho de "no hay mal que por bien no venga", le queda como anillo al dedo a la dirigente estatal de Morena, Marcela González Castillo.
Sus rivales políticos, sobre todo al interior de su mismo partido, festejaron con bombo y platillo que no se reeligiera como diputada local.
En ese momento, vieron derrotada, políticamente hablando, a la esposa del alcalde de la capital, Alfonso Sánchez García, puntero en la carrera por la gubernatura del estado.
Más tardaron en celebrar los sendos reveses que sufrió la entonces candidata a diputada plurinominal, de lo que tardó ésta en reinventarse.
Parece que a Marcela González la tumbaron, pero para arriba, pues sigue teniendo el control del Congreso Local, como enlace del gobierno estatal.
No sólo eso, también amplió su zona de influencia política, como presidenta honoraria del DIF municipal del ayuntamiento de Tlaxcala.
Y, por si no bastara, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros le puso en bandeja de plata la dirigencia estatal de Morena.
Lo que significa, que desde el partido gobernante, tiene todo el poder para impulsar el proyecto político de su esposo de aquí al 2027.
De ahí que está dedicada de tiempo completo, a desmantelar a la oposición, con la suma de diputados locales y presidentes municipales a la causa.
El caso más reciente, fue la incorporación a Morena, del alcalde de Coaxomulco, Román Montiel Santiago, quien contendió por Fuerza por México.
Y nos enteramos que vendrán más adhesiones, de presidentes municipales y actores políticos opositores en las próximas semanas.
Por si fuera poco, Morena estrenó oficinas nuevas en Tlaxcala, desde donde se continuará el proyecto de pintar de guinda a todo el estado.
Al ritmo que va, da la impresión que la única oposición que tiene Marcela González, está dentro de su propio partido.
Ya empezaron a surgir muchas voces de inconformidad, por la suma a Morena de actores de otros partidos políticos, sobre todo del PRIAN.
Incluso, cuestionaron severamente la designación de la ex diputada local del PAC, Alejandra Ramírez, como delegada del Infonavit.
Ven la mano de Marcela González, en los reacomodos en las delegaciones federales y en el gobierno estatal, y no andan tan errados.
Ahora dicen que no durará mucho tiempo en la dirigencia estatal de Morena, que solo cubrirá el periodo que le faltó a Carlos Augusto Pérez.
No es por echarle más limón a las heridas de sus críticos, pero los partidos políticos están exentos de cambiar dirigentes en la víspera de un proceso electoral.
Por lo que, si no pasa otra cosa, Marcela González también participará en el palomeó de candidaturas que estarán en juego en 2027.
Al tiempo.
victortamayo5@hotmail.com
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