Será Presidenta…

Será Presidenta…


Adelantada la sucesión presidencial con el banderazo que dio el Presidente Amlo, los aspirantes empezaron a moverse de acuerdo a sus intereses y su propio proyecto político.

Viejo lobo de mar en la arena política, Amlo adelanto esta sucesión y de paso rompió con los viejos mitos impuestos durante la era priista la del “tapado”, y de aquella frase célebre del extinto Fidel Velázquez Sánchez; “el que se mueve no sale en la foto”.

Sabe que lo suyo es impregnarle su propio sello al quehacer político que lo distinga de lo que han hecho los opositores en otros tiempos, y sí lo está logrando. Una oposición que luce desdibujada, sin brújula y sin discurso convincente está siendo avasallada a diario por el ritmo que le impone Amlo, según sus propias conveniencias.

Ávido para leer las cartas astrales del futurismo político, no es casual que de paso diera a conocer seis nombres como posibles sucesores o sucesoras en los Pinos. Tres mujeres y tres hombres. Una proyección paritaria en la sucesión.

Estamos viviendo los tiempos de la democracia genérica, esa lucha de reivindicaciones que después de muchas batallas, está empezando a rendir frutos, que en este pasado proceso electoral llevo a la gubernatura a seis mujeres.

Este principio constitucional que se encuentra plasmado en el artículo 35 fracción II y 41 párrafo segundo y fracción I de la CPEUM, que establece la obligación de votar en condiciones de paridad, así como que todos los cargos en la esfera administrativa ya sea de las administraciones públicas federal, estatal y municipal se rijan por este principio.

Pero además impone a las directivas de los partidos políticos que en la postulación de sus candidaturas se observe el principio de paridad de género. Sin ser ave de mal agüero para muchos varones que hoy ya se ven “candidateables para la grande”, creo que se van a quedar con las ganas.

 

Eso el presidente Amlo lo sabe. Por ello ahora vemos como entre sus prospectos tiene a tres mujeres; a una Claudia Sheimbaum que le representa fidelidad a su proyecto político, pese a su mal manejo de la pandemia y su raspón por el caso de la línea 12 en la metrópoli, la cuida y guía, pues es una de sus principales cartas para cumplir con este principio constitucional, ya lo verán.

Una Tatiana Clohutier, que pertenece al ala moderada de Morena pero que siempre ha sido disciplinada con sus decisiones y a Rocío Nahle estimada como el ala dura de ese movimiento pero que igual que las otras, ante él siempre le será agradecida pues su carrera política y administrativa lo ha hecho bajo su sombra.

No entrare a discernir si tienen el talante y los tamaños que requiere una investidura de ese tamaño, ante un México que clama soluciones a muchos problemas, pues si vemos del otro lado del género; el masculino la caballada esta flaca, y hasta ahora los más sonados no garantizan un proyecto de gobierno acorde a los tiempos que se viven.

De paso la actual Gobernadora electa Lorena Cuellar Cisneros, se encuentra sumergida en este dilema de como cumplir con este principio constitucional para conformar un gabinete paritario que le acompañe durante estos seis años de gobierno al frente del Ejecutivo Estatal…