‘El SNTE 31 ya no es club de Toby’
En Tlaxcala algo cambió. Ya no es rumor, es tendencia. Las
mujeres dejaron de tocar la puerta del poder sindical y empezaron a entrar sin
permiso. Y el caso del SNTE, Sección 31, es la mejor prueba.
En medio del reacomodo magisterial, Lilia Caritina Olvera
Coronel no solo levantó la mano: marcó territorio. Y con ella, otras mujeres
que entendieron algo básico en política: cuando el momento llega, o lo tomas… o
te lo quitan.
Durante años, el sindicato fue club de hombres, discursos
reciclados y acuerdos en corto. Hoy el tablero se mueve distinto. Las maestras,
mayoría absoluta en las aulas decidieron ser también mayoría en las decisiones.
Y eso, para algunos liderazgos tradicionales, resulta francamente incómodo.
Lilia Caritina no viene a aprender. Viene con historial, con
cicatrices y con agenda. Exdiputada, expresidenta municipal, operadora probada.
Eso la vuelve peligrosa para quienes apostaban a una sucesión tranquila, sin
ruido y con final anunciado. Se les apareció una variable que no controlan.
Su discurso habla de respeto al magisterio, sí. Pero el
subtexto es otro: orden, control y presencia. Porque quien ha pasado por la
política sabe que los sindicatos no se administran con buenas intenciones, sino
con carácter. Y carácter es justo lo que hoy más se cotiza en la Sección 31.
¿Incomoda su pasado político? Claro.
¿Hay quien preferiría una figura “más dócil”? También.
Pero el contexto no está para liderazgos tibios. El sindicato
enfrenta presiones, negociaciones duras y una base que ya no cree en discursos
bonitos ni en fotos de oficina.
Lo interesante no es solo Lilia Caritina. Lo verdaderamente
disruptivo es el bloque femenino que se está formando. Mujeres que caminan,
operan, convencen y, sobre todo, no piden permiso a las viejas reglas del
sindicato. Eso sí es nuevo.
Porque mientras algunos todavía preguntan “¿quién va?”, ellas
ya están preguntando
“¿cómo le hacemos para ganar?". Y en política, esa
diferencia lo es todo.
La elección aún no llega, pero el mensaje ya quedó claro:
el SNTE 31 ya no es territorio exclusivo de nadie.
Y si alguien pensó que las mujeres venían a participar, se
equivocó de época.
Vienen a arrasar.
Y el que no lo haya entendido, que vaya preparando la sorpresa.
Nancy Blancas
Punto y Aparte
imperio893@gmail.com
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