Escándalo
Un nuevo escándalo le estalló al gobierno de Tlaxcala, por la compra de un lote de vehículos blindados por más de 50 millones de pesos.
La noticia está provocando indignación en los diversos sectores de la sociedad, pues no se justifica para nada ese suntuoso gasto.
La versión oficial indica que la compra de camionetas blindadas tiene el propósito de coadyuvar en la procuración de la justicia.
Pero en las redes sociales, se señala que las unidades lujosas son para uso de la gobernadora y miembros de su familia.
Y es aquí donde surge la interrogante: ¿Por qué comprar vehículos blindados en Tlaxcala, donde se cacarea que no hay delincuencia organizada?
Ayer, la diputada del PRD, Blanca Águila Lima, puso el dedo en la llaga al exigir claridad en la adquisición de las unidades.
Sobre todo, porque lamentó que en el estado existen múltiples necesidades de alta urgencia, como el abasto de medicamentos.
La legisladora local volvió a exigir las comparecencias del secretario de Seguridad, Alberto Perea Marrufo y la Fiscal General de Justicia, Ernestina Carro Roldán.
Se ve difícil que el Congreso Local, de mayoría cuatroteísta, lleve al pleno a los titulares de la SSP y la FGJE, para dar cuenta de sus funciones.
Principalmente, porque no hay argumento sólido que valga para explicar el derroche del presupuesto público en el estado más seguro del país.
¿O, acaso el gobierno estatal tiene otros datos que indiquen que la inseguridad en Tlaxcala, se pondrá peor de lo que está ahora?
victortamayo5@hotmail.com
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