Los niños y niñas violentos no nacen, se hacen

Los niños y niñas violentos no nacen, se hacen

Es lamentable que cada día en México las cifras de secuestros, asaltos, homicidios y feminicidios van en aumento. Lo peor es que toda esta ola de violencia afecta emocionalmente a muchos niños, niñas y adolescentes que crecen normalizando todas esas actitudes violentas.

Nos preguntamos porque seres humanos tan jóvenes, inclusive niños pueden ser tan violentos, ¿de dónde aprenden a ser tan agresivos? ¿Quién les enseña que maltratar, matar o lastimar a otro ser humano es normal?

Hemos visto casos de niños que mutilan gatitos, perritos, historias en donde niños de 10 años violaron a una de sus amiguitas y casos recientes como el del niño que llevó armas a su escuela, con las que disparó a su maestra y a otros compañeros y finalmente terminar suicidándose.  

El entorno en que nuestros niños y niñas se desarrollan es sumamente importante para prevenir que se vuelvan personas agresivas. Definitivamente ellos no nacen siendo violentos, existen diversas razones por las que unos lo son más que otros. Personalmente creo que el motivo principal es la falta de amor y atención en casa. Si un niño crece viendo que sus padres se comportan de forma violenta o simplemente no recibe afecto de ellos, esto le hará más propenso a repetir esas conductas agresivas.

Los siguientes factores que pueden influir son: la televisión, la pobreza e inclusive puedo afirmar que los videojuegos violentos. ( no sé si han visto algunos, pero se tratan de matar en misiones de ataque junto a  otras personas conectadas en la red, pero que son desconocidas)  

La agresividad es una conducta que con frecuencia se aprende a edad temprana y desgraciadamente se puede aprender muy bien y fácilmente, recordemos que los principales conocimientos que adquieren nuestros niños y niñas son por medio de la imitación y observación, son como pequeñas esponjas que van absorbiendo todo lo que ven y escuchan

Según la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, las situaciones particularmente estresantes relacionadas con la familia, como la ruptura de un matrimonio, un padre alcohólico, la situación de desempleo de unos de los padres, son factores que pueden crear condiciones que lleven a la agresividad entre los niños y los adolescentes.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), México tiene el presupuesto más bajo para la prevención de la violencia y homicidios a menores de 14 años y apenas dirige un 1% del gasto asignado a la infancia para temas como el combate a la violencia, la explotación y el abuso infantil. Tristemente para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) México ocupa el primer lugar entre sus países miembros, en violencia y abuso. En este contexto de violencia es como se forman a los futuros agresores que secuestran la paz y la armonía de nuestro país.

¿Podemos prevenirlo y revertirlo? Claro, pero requiere tiempo, hay que cuidar lo que ven nuestros niños y niñas en las pantallas, ya sea en la televisión, una tableta o el celular. Debemos pasar tiempo con ellos, ser disciplinados y sobre todo recordar siempre que los niños son el espejo de nosotros mismos. Si queremos revertir este círculo de violencia, debemos empezar por no ser violentos nosotros, para que las futuras generaciones crezcan en una atmosfera de armonía, amor y paz.

 

Mtra. Aurora Villeda Temoltzin.