Se Les Cayó la Visa… y Algo Más

Se Les Cayó la Visa… y Algo Más

Ahora sí ya no estamos hablando de rumores de café ni de cadenas de WhatsApp.  

Estados Unidos ya puso nombres sobre la mesa.

Y eso cambió completamente el ambiente político en México.

Los tres casos que más ruido hicieron esta semana fueron Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza Cázarez y Gerardo Mérida Sánchez, todos señalados dentro de investigaciones abiertas en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Pero el caso que terminó de prender alarmas fue el de Gerardo Mérida. El exsecretario de Seguridad de Sinaloa cruzó por Nogales, Arizona, el pasado 11 de mayo y quedó bajo custodia de autoridades estadounidenses. Hoy ya enfrenta proceso en Nueva York.

Mientras tanto, Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas del mismo círculo político, también habría decidido entregarse voluntariamente ante autoridades de Estados Unidos.

Y entonces vino lo que en México siempre pasa cuando alguien cae:

todos comenzaron a deslindarse.

Los que ayer aparecían sonrientes en eventos, hoy dicen que apenas se conocían.  

Los que defendían proyectos políticos completos, ahora hablan de “responsabilidades individuales”.  

Y los que juraban que todo era ataque extranjero… empezaron discretamente a guardar silencio.

Porque una cosa es aguantar el escándalo mexicano.  

Y otra muy distinta es enfrentar a la justicia estadounidense.

Según las acusaciones del Departamento de Justicia, la red habría protegido operaciones del Cártel de Sinaloa, especialmente vinculadas a “Los Chapitos”, utilizando posiciones públicas para facilitar movimientos, protección institucional y operaciones financieras.

Y aunque desde Palacio Nacional se insiste en que todo debe probarse y que México no aceptará presiones externas, la realidad es que el golpe político ya empezó.

Porque aquí lo importante no es solamente quién termine detenido.  

Lo importante es quién sigue apareciendo en la lista.

En la política mexicana todos saben algo.  

Pero nadie sabe nada… hasta que Estados Unidos habla.

Y cuando Washington comienza a sacar expedientes, más de uno deja de dormir tranquilo, aunque en público siga sonriendo para la foto.

Porque la política mexicana podrá resistir escándalos…  

pero pocas cosas generan más miedo que escuchar tu nombre en inglés dentro de una investigación federal.

 

Nancy  Blancas 

Punto y Aparte

imperio893@gmail.com