Las encuestas, el peligroso autoengaño

Las encuestas, el peligroso autoengaño

El 11 de noviembre del 2016, un muy prestigiado diario nacional El Universal, publicó una presunta encuesta que proyectaba que ¡Margarita Zavala ganaría la presidencia de México si ese día hubieran sido las elecciones!, porque, según ese medio, aventajaba por 5 puntos al hoy titular del ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador: https://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2016/11/7/encuesta-zavala-encabeza-las-preferencias/.

Como es conocido por todos, en los comicios presidenciales del 2018 la realidad alcanzó a candidatos y empresas encuestadoras, AMLO arrasó y Margarita Zavala fracasó de manera contundente, porque ni siquiera fue candidata del PAN y tampoco pudo obtener el dinero público que le habría dado el registro de su intento de partido, México Libre:  https://desdepuebla.com/2020/09/05/a-mexico-libre-lo-encabezo-yo-responde-margarita-zavala-a-amlo/

Incluso, en el 2000, la primera ocasión en que el PRI perdió una elección presidencial, también se publicaron supuestos estudios demoscópicos que ponían a Francisco Labastida Ochoa al frente o en empate técnico con Vicente Fox, el descerebrado que, finalmente, ganó la elección y echó al traste con la tan cacareada “transición a la democracia”:   https://elpais.com/diario/2000/06/24/internacional/961797606_850215.html

EN PUEBLA TAMBIÉN HACE AIRE CON LAS ENCUESTAS CUCHAREADAS

¿Y qué decir de la reciente elección en el Estado de México, donde sondeos “cuchareados” auguraban una victoria fácil, holgada para la hoy gobernadora, Delfina Gómez, quien –al final- sí ganó, pero por un margen mucho menor (8 por ciento) al que las encuestadoras auguraban (20 puntos o más): https://www.sinembargo.mx/02-05-2023/4356120

Puebla también registra casos “extraños” en que el presunto puntero en supuestas “encuestas” es derrotado –y de manera contundente el día de la elección-. Quien no lo crea, que le pregunte al ex candidato del PRI al gobierno estatal en 2010, Javier López Zavala, que, incluso, presumía su “ventaja” demoscópica y fue arrollado en las urnas: https://www.diariocambio.com.mx/2009/noviembre/monitoreo/monitoreo9_031109.htm

Javier López Zavala creó el mito de que, prácticamente, ya había ganado la elección y que era solo cuestión de tiempo para que se convirtiera en gobernador. Empresas locales respetables, como el BEAP, supuestos profesionales, como Elías Aguilar; medios de comunicación, léase Intolerancia e, incluso, casas nacionales, como María de las Heras, se “equivocaron” o se prestaron a la pantomima y quedaron duramente exhibidos cuando Rafael Moreno Valle acabó con 80 años de gobiernos priístas en Puebla.

Solo ellos lo saben, pero no resulta descabellado pensar que candidatos como Francisco Labastida Ochoa y Javier López Zavala se creyeron sus propios mitos, las encuestas que les decían lo que querían escuchar y, el día de la jornada electoral, resultaron arrollados por millones o miles de ciudadanos que salieron a votar CONTRA el grupo que en ese momento tenía el poder.

EL RIESGO DE CREERSE LAS PROPIAS MENTIRAS

Publicar presuntas encuestas que ponen arriba a cierto aspirante por una enorme cifra de puntos tiene el obvio objetivo de desactivar al adversario, crear la percepción de que la gente ya decidió y que un candidato ya ganó, mientras se pretende que los rivales se sientan perdidos, ya no salgan a votar y ni siquiera participen en la disputa electoral.

Pero también se dan ocasiones en que el mito, la mentira es tan dulce o se creó con tal contundencia, que, incluso, los que la generaron, políticos y sus colaboradores ¡se las creen y actúan en consecuencia!.

Y tampoco puede descartarse que, a base de votos, de ciudadanos en las urnas, se derrumben estrepitosamente las “ventajas” que presuntas encuestas habían pronosticado a favor de un determinado candidato o grupo político. Así ocurrió en el 2000, con Francisco Labastida Ochoa y en el 2010, cuando Javier López Zavala recibió un muy merecido repudio colectivo:          https://desdepuebla.com/2022/06/06/lopez-zavala-de-vicegobernador-al-mas-estrepitoso-y-vergonzoso-derrumbe/.

A nivel nacional parece que se intenta crear el mito de que los comicios concurrentes del 2024, en especial la elección presidencial, ya es un mero trámite, simple formulismo, porque –según varias empresas demoscópicas – ya todo estaría definido. Pero vale la preguntarse si esta percepción que pretenden crear es real o un simple truco político-partidista.