Alboroto en la Granja
Vaya revuelo provocó en Tlaxcala un reportaje que incluye a
la gobernadora Lorena Cuéllar en una lista de políticos mexicanos investigados
por Estados Unidos.
Todo empezó cuando La Opinión de México dio a conocer la emisión de una
orden de aprehensión contra el senador de Morena, Adán Augusto López.
La embajada de los Estados Unidos desmintió la ficha de captura que el
medio de comunicación presentó como prueba, pero no dijo nada sobre el resto de
los implicados en la nota.
Aunque, ya sabemos cómo opera el gobierno norteamericano en
materia de filtraciones a la prensa, tira la piedra y luego esconde la mano.
Así ocurrió antes de que Estados Unidos solicitara la
extradición del gobernador Rubén Rocha Moya y otros nueve por sus nexos con el
Cártel de Sinaloa.
El caso que nos ocupa no es el de Adán Augusto López, ya se
sabrá más adelante si lo reclaman los vecinos del norte o no.
Tiene que ver con la aparición, por vez primera, del nombre de
Lorena Cuéllar, en las supuestas listas de Estados Unidos.
La gobernadora de Tlaxcala figura entre los 17 mandatarios
estatales que son objeto de investigaciones por parte de la Drug Enforcement
Administration (DEA) y otras agencias de seguridad de Estados Unidos.
En el trabajo periodístico se asegura que las indagatorias
alcanzan a personajes de primer nivel del poder mexicano.
Incluye a unos 150 políticos, empresarios y funcionarios,
la mayoría identificados con Morena, por presuntos delitos relacionados
con delincuencia organizada, lavado de dinero, conspiración y uso de recursos
de procedencia ilícita.
La publicación sostiene que las agencias estadounidenses
continúan integrando expedientes y que cualquier determinación dependerá del
desarrollo de las investigaciones y de los procedimientos judiciales
correspondientes.
La noticia, como era de esperarse, provocó tal revuelo en todos
los sectores de la sociedad, sobre todo al interior del gobierno estatal.
El vocero Antonio Martínez Velázquez se limitó a decir que no
había ningún documento oficial al respecto y sugirió que podría tratarse de una
campaña de la derecha.
El mismo discurso que ha enarbolado el gobierno mexicano
para contener las filtraciones de las investigaciones del gobierno de Estados
Unidos.
El caso Tlaxcala ocupa y preocupa, sobre todo en momentos en
que el partido gobernante libra una guerra interna por el relevo sexenal.
Morena puede pagar los platos rotos en 2027.
La opinión pública se pregunta qué hizo la gobernadora para
aparecer en esa presunta lista del gobierno de Estados Unidos.
Será la liga que tiene Lorena Cuéllar con Adán Augusto López,
a quien señalan de ser el verdadero líder de “La Barredora”, célula del CJNG
con presencia en Tlaxcala.
No tenemos elementos para confirmar o desmentir los
señalamientos, pero cuando el río suena…
Por lo pronto, sería bueno que la gobernadora confirme si su visa de Estados Unidos sigue vigente o ya fue revocada, como se especula.
Y deshacerse de Ricardo Peralta, representante de la Casa Tlaxcala en la Ciudad de México, gente de Adán Augusto López y vinculado en el huachicol fiscal.
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