Óscar Flores no se Encarta ni se Descarta
Un verdadero revuelo provocó Óscar Flores Jiménez, al fijar
postura sobre su aspiración de gobernar Tlaxcala.
"Tengo un doble compromiso, con el Estado de México y con la
maestra y gobernadora Delfina Gómez", atajó.
La prensa asumió que el tlaxcalteca se bajaba así de la
contienda interna por la candidatura de Morena a la gubernatura de su estado.
Pero en su cuartel de precampaña nos aseguran lo contrario,
que Óscar Flores Jiménez sigue más vivo que nunca.
Sostienen que las declaraciones a la prensa mexiquense son un
acto de lealtad a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora Delfina
Gómez.
Y de respeto a los tiempos políticos, es decir cuando salga
la convocatoria de Morena, entonces ya se pronunciará al respecto.
La declaración de Óscar Flores, que sonó a descarte, provocó
júbilo de sus adversarios y nerviosismo entre sus operadores.
Pero nos dicen que fue necesaria, pues el tesorero estatal no
quiso desviar reflectores durante la entrega de la Cuenta Pública al Congreso mexiquense.
Es decir, evitó el golpeteo mediático a la gobernadora
Delfina Gómez, con el argumento de que su funcionario está distraído en asuntos
políticos.
Los partidarios de Óscar Flores nos aseguran que ya prepara
su licencia para participar en la interna de Morena.
¿Será?
Mientras son peras o manzanas, Óscar Flores se convirtió una
vez más en el único aspirante en provocar ruido sin gastar suela ni cometer
actos anticipados de campaña.
Ricardo Peralta, la piedra en el zapato
Ricardo Peralta, la flamante adquisición de Lorena Cuéllar,
se está convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza para el gobierno estatal.
No hay día en que el director de la Casa Tlaxcala en la
Ciudad de México, no se vea ligado en investigaciones sobre el huachicol
fiscal.
Ayer, en su columna en el Financiero, Raymundo Riva Palacio volvió
a mencionar que hay una lista de nombres de morenistas que investiga Estados
Unidos.
En ella se encuentra Adán Augusto López, Audomaro Martínez, Rubén Rocha Moya, Américo Villarreal y Ricardo Peralta, el representante de la gobernadora de Tlaxcala en la capital del país.
De ser así, no tarda en estallarle un nuevo escándalo al gobierno estatal, por si algo le faltara.
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