Se Busca Nuevo Vocero. No hay Quinto Malo
Es un hecho. El gobierno de Tlaxcala ya perdió la agenda
mediática en plena guerra interna por la continuidad del Lorenismo.
Lo anterior tiene que ver con la mala relación
prensa-gobierno, por la falta de respeto a periodistas locales, a quienes se
sataniza desde el poder.
Lo que no augura nada bueno para una salida feliz, pues el
gobierno actual ha unido al gremio periodístico, pero en su contra.
La gobernadora Lorena Cuéllar entrará al último año de su sexenio
confrontada con la mayoría de los medios de comunicación.
No es casual, todos los días, desde el púlpito de la Coordinación
de Comunicación Social, Antonio Martínez Velázquez, descalifica a los críticos.
El remedo de Vocero cree que de esa forma desvía la atención
de las notas y artículos que cuestionan al gobierno estatal.
A través de los llamados “diálogos circulares”, Martínez
Velázquez se erige en una especie de Gran Inquisidor para atacar a la prensa que cuestiona.
Y en últimas fechas ha ido más lejos. Se ha puesto la
camiseta de Morena, para descalificar a líderes de partidos políticos
opositores.
Es decir, el Torquemada tlaxcalteca utiliza recursos humanos
y espacios públicos con fines políticos electorales.
Lo grave es que Lorena Cuéllar le permite todo a su cuarto
Vocero, pues éste le maquilla cifras para hacerle creer que va bien en las
encuestas.
La realidad es otra, la gobernadora de Tlaxcala sigue
estancada en los últimos lugares de la aprobación ciudadana.
Y lo peor, es que la mandataria estatal está a punto de
entrar a la etapa más crítica de su gobierno, con la guardia baja.
El último año, es el más difícil para todo gobernante, pues
las traiciones y las guerras internas están a flor de piel.
Si de por sí, la relación prensa-gobierno ha sido el talón de
Aquiles de Lorena Cuéllar, qué se puede esperar con
los frentes que le ha abierto su Vocero.
Las oficinas de Comunicación Social fueron creadas para la rendición de cuentas y para cuidar la imagen institucional, no para provocar.
Un buen comunicador tiende puentes con la prensa, no la confronta, pues el jefe a o la jefa es la que asume los costos de una mala relación.
Por ello, mientras en el cuartel de campaña de Alfonso Sánchez García hay preocupación, los opositores están felices por esa situación.
El dirigente del PRD, Manuel Cambrón, ya denunció a Antonio Martínez
Velázquez ante los organismos electorales.
A esa denuncia, podrán sumarse otras, de parte de proveedores
del gobierno estatal, por la falta de pagos de la CCS.
Por lo que ahora será la gobernadora Lorena Cuéllar quien le cuide las espaldas a su Vocero.
Es decir, el mundo al revés.
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