Los Aliados quieren Gubernaturas

Los Aliados quieren Gubernaturas

Con el plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum, los aliados del PVEM y PT se quitaron las máscaras y enseñaron el cobre.

A cambio de su voto a favor, los partidos satélites de Morena exigen que los incluyan en el reparto de candidaturas a las gubernaturas.

El senador Manuel Velasco pidió que los 11 candidatos que presentó el PVEM, sean integrados en las encuestas del partido en el poder.

En la misma tónica va la rebelión del Partido del Trabajo, quien se niega a apoyar la iniciativa de la presidenta de la República.

Si Claudia Sheinbaum quiere que su propuesta de revocación de mandato se lleve en 2027, para favorecer a Morena, va a tener que ceder.

Lo bueno es que el partido Verde no tiene en la mira de las gubernaturas a Tlaxcala, de ahí que no destapó a ningún candidato.

Pero el PT sí tiene interés en gobernar Baja California, Zacatecas y Tlaxcala, entre otras entidades del país.

Si Ricardo Anaya logra torcer el brazo presidencial, al menos una candidatura a una gubernatura podrá sacar.

Aquí es donde se prenden los focos rojos para Tlaxcala, el estado más pequeño del país y con una pobre base electoral.

Desde siempre se ha dicho que la entidad es negociable, políticamente hablando, por su escaso potencial económico.

Y al PT le urge tener un bastión estatal, pues a pesar de ser aliado, la 4T le ha regateado alguna gubernatura.

Ojalá no nos caiga el chahuistle, pero en política nada está escrito y todo puede suceder en este duelo de vencidas entre partidos aliados.

RÁFAGAS…

Ya empezaron a salir las encuestas sobre preferencias electorales de marzo, donde la senadora Ana Lilia Rivera sigue a la cabeza, seguida de Alfonso Sánchez García.

No hay que perder de vista el estudio de Demoscopía Digital y La Jornada, donde el diputado federal Raymundo Vázquez está a menos de dos puntos del alcalde de Tlaxcala,

Dicen que las encuestas son trajes a la medida, donde el que paga manda, pero algún mensaje nos manda la patrocinada por el diario favorito del régimen.