La música: Cuando la niñez y la juventud encuentran su voz

La música: Cuando la niñez y la juventud encuentran su voz


En un país y en un estado donde durante años se normalizó que la cultura fuera un privilegio, hoy resulta indispensable volver a lo esencial: la política debe servir para ampliar oportunidades, no para concentrarlas. Debe partir de la honestidad, sostenerse en la cercanía con el pueblo y medirse, siempre, por el cumplimiento de compromisos asumidos de frente con la gente.

 

Bajo esa convicción nació la Escuela de Música Regional “Tlatzotzoncali Coyotecuani Cuicatl” —Canto del Lobo, en nuestra lengua náhuatl— ubicada en la comunidad de Santiago Cuaula, en el municipio de Calpulalpan. No se trata solo de un nuevo espacio físico, sino de una apuesta colectiva por el futuro de la niñez y la juventud de la zona poniente de Tlaxcala, donde el acceso al arte y la formación cultural ha sido históricamente limitado.

 

Esta escuela busca atender a niñas, niños y jóvenes de Calpulalpan, Nanacamilpa, Españita, Hueyotlipan, Benito Juárez y Sanctórum. A partir del próximo 2 de marzo, iniciará formalmente sus actividades con una visión regional, comunitaria y profundamente social. Porque la música no solo forma intérpretes; forma personas, fortalece la identidad y ofrece alternativas reales frente a contextos marcados por la violencia, los vicios y la falta de oportunidades.

 

Creer en la cultura como herramienta de transformación social implica asumir responsabilidades concretas. Por eso, este proyecto fue construido con recursos propios, derivados del trabajo legislativo y del manejo responsable y transparente de los recursos públicos. No es un gesto excepcional, es una muestra de que cuando se actúa con honestidad, el servicio público puede traducirse en beneficios tangibles, más allá del discurso y la coyuntura.

 

El objetivo es claro y sencillo: acercar la música a la niñez y a la juventud, reafirmar que el arte no es elitista, no distingue clases sociales ni territorios, sino que pertenece al pueblo y debe llegar a todas y todos.

 

Un elemento fundamental de este proyecto es su conducción comunitaria. La escuela será administrada por un Patronato de mujeres, quienes estarán a cargo de su operación y seguimiento. Su participación garantiza no solo orden y continuidad, sino también sensibilidad social y arraigo con la comunidad, condiciones indispensables para que un proyecto como este perdure y pueda replicarse en otros municipios de Tlaxcala.

 

En tiempos de desencanto, dar confianza a la gente no se logra con promesas reiteradas ni con protagonismos innecesarios. Se logra cumpliendo, regresando a las comunidades y demostrando que la política puede ser una herramienta útil para mejorar la vida cotidiana. La cercanía al pueblo no es una consigna: es una práctica constante que obliga a escuchar, a rendir cuentas y a transformar la palabra en hechos.

 

La Escuela de Música Regional Canto del Lobo es, en ese sentido, un compromiso cumplido. Un recordatorio de que cuando se gobierna y se legisla con convicción social, la cultura puede llegar primero y abrir caminos de esperanza. Esa es la ruta que seguimos: la de trabajar con discreción, con responsabilidad y con la certeza de que el verdadero reconocimiento proviene de la confianza ciudadana y del bienestar colectivo.

 

Ana Lilia Rivera Rivera

Senadora de la República por el Estado de Tlaxcala