Desde el corazón. Ganar sin perder lo más importante
Lic. Rocío Hernández Castillo
Este fin de semana vivimos una final de futbol llena de emociones. Como ocurre
en cada partido importante, hubo alegría, nervios, pasión y un enorme deseo de
ganar. Sin embargo, también presenciamos un momento que no debe pasar
desapercibido: dos jugadores terminaron enfrentándose físicamente.
Y es necesario decirlo con claridad: la violencia nunca puede ser parte del
deporte.
Podemos tener equipos distintos, defender colores diferentes y vivir
intensamente cada jugada, pero jamás debemos olvidar que enfrente hay otra
persona que también tiene una familia, una historia y sueños por cumplir.
El futbol debe servir para unirnos, no para dividirnos. Debe enseñarnos
disciplina, respeto, trabajo en equipo y la capacidad de levantarnos después de
una derrota. Porque ganar un trofeo es importante, pero conservar nuestros
valores lo es mucho más.
Como madres, padres y autoridades, tenemos la responsabilidad de recordarles a
nuestras niñas, niños y jóvenes que la verdadera grandeza no está en humillar
al rival, sino en saber competir con dignidad; no está en responder con golpes,
sino en tener la madurez para controlar nuestras emociones.
También debemos ser empáticos. Todos podemos equivocarnos en un momento de
enojo, pero lo verdaderamente valioso es reconocerlo, ofrecer una disculpa y
aprender de lo sucedido. No se trata de señalar para siempre, sino de ayudar a
corregir y construir una mejor comunidad.
Hoy necesitamos más espacios deportivos, pero también necesitamos fortalecer
los valores dentro y fuera de las canchas. Necesitamos familias que acompañen,
entrenadores que formen personas y una sociedad que entienda que ningún
resultado vale más que la tranquilidad y la integridad de nuestros jóvenes.
Que esta final nos deje una enseñanza: podemos pensar diferente sin
convertirnos en enemigos. Podemos competir con pasión y, al terminar el
encuentro, estrecharnos la mano.
Porque Huamantla necesita unión, respeto y empatía. Necesita que aprendamos a
jugar en equipo no solamente durante un partido, sino todos los días, para
construir juntos la comunidad que nuestras familias merecen.
Soy Rocío Hernández Castillo, presidenta honorífica del Sistema Municipal DIF
Huamantla, y estoy convencida de que cuando elegimos el diálogo por encima de
la violencia, siempre gana nuestra sociedad.
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