Cuando el frío no espera… y la vocación tampoco

Cuando el frío no espera… y la vocación tampoco

Hay causas que no nacen en campaña ni se activan cuando hay reflectores. Hay causas que se sostienen en el tiempo, aun cuando nadie las aplauda. Una de ellas es #ConTodoContraElFrio, un programa que desde hace cinco años ha caminado municipios de Tlaxcala con un objetivo tan simple como urgente: mitigar el frío y aliviar, aunque sea un poco, la economía de las familias más vulnerables.

Suéteres y chalecos nuevos, cobijas y bufandas llegan cada temporada invernal a niñas, niños y adultos mayores. No como dádiva, sino como abrigo. Porque el frío no pregunta por credenciales ni espera turnos administrativos, y en muchas comunidades del estado pega más duro de lo que se imagina desde la comodidad del escritorio.

Detrás de este programa está la maestra Lilia Caritina, una docente que parece haber entendido que la vocación magisterial no termina en el aula, sino que se extiende al territorio, a la calle y a la realidad cotidiana de quienes también forman parte del sistema educativo, aunque pocas veces sean visibles.

Durante cinco años, #ConTodoContraElFrio ha recorrido municipios tlaxcaltecas con una lógica que hoy escasea: continuidad. Sin depender de coyunturas ni de calendarios políticos, el programa se ha mantenido como un esfuerzo solidario que responde a una necesidad concreta y recurrente. Abrigar para que el invierno no se convierta en enfermedad, ni en gasto imposible para las familias.

Quizá por eso, cuando hoy se habla de la maestra Lilia Caritina como aspirante a la dirigencia de la Sección 31 del SNTE, su nombre no aparece solo en el terreno de las intenciones, sino respaldado por hechos. Porque quien entiende la organización desde la ayuda colectiva, difícilmente concibe el liderazgo como privilegio y no como responsabilidad.

En un contexto donde abundan los discursos y escasean las acciones sostenidas, conviene poner atención a estos perfiles. No para idealizarlos, sino para reconocer que hay trayectorias que no se improvisan. Y que, a veces, el mejor termómetro del liderazgo no está en la grilla, sino en quién estuvo ahí… cuando el frío apretaba y nadie más llegó.

Nancy Blancas 

Punto y Aparte 

imperio893@gmail.com