La Marcha de la Generación Z: entre el hartazgo, la narrativa y la violencia

La Marcha de la Generación Z: entre el hartazgo, la narrativa y la violencia

La marcha de la llamada Generación Z realizada el 15 de noviembre en Ciudad de México dejó más preguntas que respuestas. No solo por su magnitud alrededor de 17 000 asistentes, según la Secretaría de Seguridad Ciudadana sino por la mezcla explosiva de símbolos juveniles, malestar social, violencia y actores políticos que se colaron en la conversación. 

 

Lo que empezó como una convocatoria virtual que pedía “alzar la voz” terminó convertido en uno de los eventos más polémicos del año. 

 

Un movimiento diverso… y no tan joven 

 

A pesar de que la etiqueta “Generación Z” sugería una movilización juvenil, los reportes coinciden: no fueron precisamente los jóvenes quienes llenaron la calle. La manifestación tuvo presencia intergeneracional, con adultos de 30, 40, 50 años y más marchando bajo un mismo discurso: la inconformidad con la inseguridad, la violencia y el rumbo del país. 

 

Muchos caminaron con camisetas blancas, pancartas del anime One Piece y banderas con el rostro de Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan asesinado días antes y convertido en símbolo del reclamo. 

 

Famosos y figuras públicas: del apoyo a la controversia 

 

Entre las voces más visibles estuvo el actor Joaquín Cosío, famoso por interpretar al “Cochiloco”, quien llamó públicamente a sumarse a la marcha. Su postura encendió la discusión sobre el papel de los personajes públicos en momentos de polarización. 

 

Influencerstiktokers y figuras afines a la oposición también impulsaron la convocatoria, lo que para el gobierno es señal de que la protesta fue aprovechada políticamente. 

 

Incluso se ha señalado a Ricardo Salinas Pliego como un posible amplificador digital del movimiento, parte según autoridades federales de una “campaña internacional de desinformación” valorada en más de 90 millones de pesos. 

 

La protesta juvenil terminó convertida en un tablero donde los adultos y los poderosos también jugaron. 

 

Los hechos: heridos, detenidos y caos en el Zócalo 

 

Aunque la marcha avanzó en calma durante buena parte del recorrido, el desenlace fue distinto. 

 

Cerca de Palacio Nacional irrumpió un grupo encapuchado, identificado como “bloque negro”, que lanzó objetos, rompió vallas y enfrentó a los cuerpos de seguridad. 

El saldo oficial: 

• 120 lesionados, 

• aproximadamente 100 policías, 

• 40 detenidos, 

 

…y una pregunta inevitable: ¿quiénes eran realmente estos encapuchados?