La Interna de Morena...Un Cochinero

La Interna de Morena...Un Cochinero

Por dónde se le vea, el proceso interno de Morena está resultando un verdadero cochinero en el estado de Tlaxcala.

No lo decimos nosotros, así lo denuncian los partidarios de los aspirantes que reclaman piso parejo.

Lo que corrobora que en plena recta final para definir a la coordinación estatal, la dirigencia nacional quedó rebasada.

Los gobiernos se pasan por el arco del triunfo los lineamientos que establecieron Ariadna Montiel y Citalli Hernández.

La guerra sucia entre aspirantes, así como el uso de recursos públicos y humanos, están a tope, sin nadie que ponga orden.

No es algo privativo de Tlaxcala, esa confrontación desigual se está dando en todos los estados que renovarán gubernaturas.

Los gobernadores, quienes deberían ser garantes de los procesos internos, son los primeros que violan los lineamientos de Morena.

Es el caso de Tlaxcala, donde la gobernadora Lorena Cuéllar ya rebasó las marrullerías que aprendió en el PRI y en el PRD.

No solo se presiona a los burócratas de los tres poderes y de algunos municipios a realizar trabajo político bajo amenazas de despidos.

Ahora se esta obligando a los servidores públicos a participar en la guerra sucia, destruyendo propaganda de los adversarios.

Y lo que es peor. Ya se han recibido denuncias del uso del aparato estatal para incurrir en una especie de fraude electoral.

A través de las cámaras del C-5, se sigue a los encuestadores de Morena, para después coaccionarlos.

Lo que presagia que los resultados del levantamiento de la encuesta pudieran no ser tan certeros.

Algo debe hacer la dirigencia de Morena para blindar las encuestas, pues los riesgos de fracturas están latentes.

El horno no está para bollos, sobre todo si se toma en cuenta la crisis que enfrenta por los señalamientos de narco partido.

Ya se han presentado denuncias sobre las irregularidades en el proceso interno, pero Morena ha hecho caso omiso

Lo que no advierte la dirigencia nacional es que el partido se enfila al despeñadero, como ocurrió con el PRD, por culpa de sus tribus.

¿Dónde quedó el discurso del No mentir, No robar y No traicionar, si los morenos son los primeros que se hacen trampa?