Detectan alta contaminación y riesgo genético en ríos Briones y Negros, en Chiautempan
· Una investigación científica revela severa degradación ambiental y alerta sobre daños celulares con impacto en la salud humana y ecosistemas.
(Ana
Rojano) La microcuenca de los ríos Briones y Negros, ubicada en el estado de
Tlaxcala, concretamente en el municipio de Chiautempan, presenta una alarmante
degradación ambiental, con niveles de contaminación que no sólo afectan al
ecosistema, sino que también podrían tener implicaciones en la salud pública.
Así lo revela un estudio de posgrado realizado por el biólogo Hugo Ahuactzi Cortés,
como parte de la Maestría en Ciencias en Gestión Integral de Cuencas
Hidrográficas por la Universidad Autónoma de Tlaxcala.
La
investigación se basó en un análisis integral de la calidad del agua y los
sedimentos en cinco puntos clave de la microcuenca, evaluando tanto parámetros
fisicoquímicos como indicadores biológicos y microbiológicos, durante las
temporadas de lluvias y estiaje.
Los
resultados muestran un escenario crítico: Todos los sitios presentaron niveles
elevados de contaminación que exceden los límites establecidos por la Comisión
Nacional del Agua (CONAGUA) para cuerpos de agua superficiales.
Entre
los principales contaminantes detectados destacan altos niveles de materia
orgánica e inorgánica (DBO₅
y DQO), presencia de coliformes fecales y bajos niveles de oxígeno disuelto, lo
cual indica una carga significativa de residuos domésticos e industriales.
Además, se reportaron concentraciones preocupantes de fósforo total y fosfatos,
signos de un proceso de eutrofización que podría alterar gravemente la
biodiversidad acuática.
Uno
de los hallazgos más preocupantes del estudio fue la detección de efectos
genotóxicos y citotóxicos en las muestras de agua y sedimentos. A través de
bioensayos con raíces de Vicia faba (haba común), el investigador identificó
alteraciones genéticas significativas como la formación de micronúcleos,
fragmentación del ADN y reducción en la división celular. Estos daños podrían
inducir mutaciones y afectar funciones celulares clave, no sólo en organismos
acuáticos, sino también en poblaciones humanas expuestas a estos cuerpos de
agua.
Las
conclusiones del estudio son contundentes:
- Existe una elevada carga contaminante sostenida en el tiempo, con variaciones entre temporadas.
- Las muestras tienen capacidad comprobada para provocar daño genético y celular, lo que representa un grave riesgo ambiental y sanitario.
- Se hace un llamado urgente a las autoridades y sociedad civil para implementar programas de monitoreo continuo, tratamiento efectivo de aguas residuales y proyectos de restauración ecológica que ayuden a revertir el deterioro de esta microcuenca.
Este
trabajo académico no solo documenta la crítica situación de los ríos Briones y
Negros, sino que plantea un serio reto para la gestión ambiental en Tlaxcala,
al evidenciar la necesidad de políticas públicas basadas en ciencia para
salvaguardar los recursos naturales y la salud de la población. (Imágenes: Cortesía)
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